¿Notas que cocinas tus cenas de forma casi mecánica? ¿Sueles preparar siempre los mismos platos y empiezas a aburrirte? Si este es tu caso hoy te proponemos un cambio que llevará la magia a tu mesa: las especias y las hierbas aromáticas se van a convertir en tus mejores aliadas para transformar platos sencillos y monótonos en un juego de aromas y sabor.

Especias

Es posible que tu cajón de las especias esté lleno de botecitos que usas en contadas ocasiones. Vamos a ver de qué manera puedes recurrir a ellas para dar un toque especial a tus platos de siempre:

  • Pimienta: Negra, blanca o roja actúa como un intensificador del sabor de cualquier plato, sin alterarlo ni enmascararlo. Cualquier carne, pescado, ensalada o pasta mejorará con un toquecito de pimienta molida.
  • Pimentón: Dulce o picante, es ideal para añadirlo a guisos o a pescados. Puedes tostar en la sartén, con un chorrito de aceite de oliva, un diente de ajo cortado en láminas, y después añadirle una cucharadita de pimentón dulce (sacándolo rápidamente del fuego, para que no amargue). Esta salsa puedes echarla por encima de un pescado blanco cocinado al horno o a la plancha.
  • Canela: Aunque habitualmente asociamos la canela a platos dulces, es un complemento maravilloso para pastas y sémolas. Puedes añadir un suave toque de canela en unos espaguetis con calabacín y zanahoria o en una ensalada de bulgur, o cuscús con frutos secos, el resultado te sorprenderá con total seguridad.
  • Comino: Una pequeña dosis de comino en polvo o en grano proporcionará un toque muy especial a cualquier plato. Usado con frecuencia en marinados y arroces, podemos utilizarlo para transformar el arroz blanco: si al agua de cocción le añadimos comino, canela y anís estrellado obtendremos un plato original y lleno de sabor.

 

Hierbas Aromáticas

Sus aromas frescos son irresistibles, pero no solemos recurrir a ellas en nuestros platos del día a día… Te dejamos algunas ideas que te animarán a incorporar un pequeño huerto de hierbas aromáticas en tu cocina:

  • Perejil: La más común y habitual de las aromáticas, al menos en la dieta mediterránea, está presente en multitud de salsas y adobos. La salsa verde, popular por su sabor, hecha con perejil, ajo y aceite, es el acompañamiento perfecto para unos filetes de lomo, aunque no desmerecerá ningún pescado.
  • Hierbabuena: por si sola La hierbabuena es capaz de transformar cualquier plato: un tabulé, o una ensalada de lentejas a las que añadamos unas hojitas picadas de hierbabuena se convertirán inmediatamente en platos de sabores más llamativos y complejos. Otra opción muy interesante es incluir un par de hojitas en el consomé.
  • Tomillo y romero: Estas dos hierbas pueden utilizarse por separado o juntas, ofreciendo un juego de sabores muy atractivo. Se suelen utilizar en platos de carne y caza, para marinar carnes y pescados, para aromatizar quesos… Aplicado a nuestras cenas podemos utilizarlo para marinar unos filetes de pollo que después prepararemos a la plancha, o para dar un toque especial a las patatas al horno.
  • Albahaca: Puedes usarla fresca o seca, en una ensalada de queso y tomate, en una tosta, en la pasta… Es un complemento perfecto para recetas que incluyan tomate, incluso puedes incluirla en la salsa de tomate casera para obtener un sabor diferente y muy especial. Si la guardas en botes envasados al vacío tendrás un recurso maravilloso en tu despensa.
  • Cilantro: El cilantro en Portugal recibe el mismo uso que en España el perejil, ofreciendo aromas y matices de sabor distintos. Podemos probar a usar esta aromática en pescados, en arroces o en un revuelto de huevo y setas.

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