Con la llegada del verano solemos modificar nuestros horarios y nuestros hábitos alimenticios. Aumentan las horas de luz, cenamos más tarde y nuestro apetito nos pide alimentos más frescos. De forma natural nuestro organismo sabe lo que necesitamos, por eso en verano nos apetece comer alimentos refrescantes con un alto contenido en agua y bajos en calorías como la sandía, el tomate o el pepino.

Una dieta equilibrada en verano

Con la llegada del calor cambiamos de armario y también de dieta. En ambos casos lo importante es elegir lo que mejor le sienta a nuestro cuerpo.
Las frutas y verduras de verano son de las más apetecibles, pero cenar fruta todos los días no se corresponde con la idea de una dieta equilibrada, ya que terminaremos echando en falta proteínas e hidratos de carbono.
Para encontrar el equilibrio entre los grupos de alimentos que necesita nuestro organismo puede resultarnos útil el método del plato de la Universidad de Harvard. Según este modelo la mitad del plato la compondrían verduras y frutas, un cuarto proteínas y el cuarto restante hidratos de carbono.

Cenar fruta todos los días no se corresponde con la idea de una dieta equilibrada

Ideas para tus cenas

Nos proponemos por tanto hacer cenas que sean al mismo tiempo frescas, ligeras, nutritivas y que en la medida de lo posible sean de elaboración sencilla; porque otra cosa que ocurre con el calor es que no apetece pasar demasiado tiempo cocinando. A continuación te dejamos algunas propuestas y sus propiedades.
Sopa fría de melón con jamón de pato: Un plato suave e hidratante en el que encontraremos las proteínas del jamón (y la nata, si añadimos) y fibra.

  • Ceviche: Encontraremos proteínas en el pescado, fibra en las verduras y un sabor cítrico de lo más refrescante.
  • Sopa fría de maíz y tosta de aguacate con sardinas en conserva: vegetales, hidratos de carbono y proteínas en una cena de lo más completa.
  • Tartar de atún y manzana: Tendremos proteínas y omega 3 además de fibra y vitaminas.
  • Boquerones al horno con ensalada de patata: Este menú contempla todos los grupos de alimentos que no deben faltar, y se aleja de las frituras, tan poco saludables.
  • Tortilla de calabacín y espárragos a la plancha con limón: Un plato muy sencillo, saludable y refrescante, además abundante en fibra y vitaminas.
  • Pizza vegetal: Si es casera, mucho mejor. De nuevo un plato en el que están presentes todos los grupos de alimentos, como las verduras aparecen en una proporción inferior a la recomendada podemos complementarla con fruta en el postre.

Entre nuestras propuestas encontrarás algunas más ligeras que otras para que puedas elegir en función a tu apetito, pero lo más importante es procurar que los nutrientes estén equilibrados.

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