De las muchas formas que hay de agasajar a una persona, invitarle a cenar a nuestra casa es una de las más especiales. No solo porque nos ofrece un contexto relajado y distendido, sino porque normalmente eso implica que hemos estado cocinando para nuestros invitados, diseñando el menú y pensando en ellos mucho antes de que llamasen al timbre y les abriéramos la puerta de nuestro hogar.

Como sabemos que no siempre es fácil organizar una cena y menos aún darle un punto de originalidad, a continuación te dejamos algunas propuestas para sorprender a tus invitados desde los entrantes.

El momento más distendido de la cena

Los entrantes son el preludio de la cena. En España la impuntualidad es más que habitual, por eso podemos aprovechar la llegada escalonada de nuestros invitados para servir los entrantes mientras degustamos algún vino. Otra opción es servirlos en la mesa con los invitados ya sentados, la decisión dependerá de cómo sean nuestros invitados y el grado de formalidad de la cena.

En este caso te proponemos algunos entrantes que puedes servir fríos y tener preparados antes de que lleguen los comensales, de manera que puedas atenderles adecuadamente y disfrutar con ellos de este momento:

  • Encurtidos: Los encurtidos son ideales antes de comer ya que entre sus múltiples beneficios favorecen al funcionamiento de la flora intestinal y mejoran la digestión. En esta ocasión recomendamos aceitunas. La cantidad de variedades que podemos encontrar en nuestro país hace que servirlas de aperitivo merezca la pena: gordal, aloreña, manzanilla… la visita previa a la tienda de variantes es una experiencia que no puedes perderte.
  • Salsas: Es agradable en un aperitivo abrir boca con alguna salsa acompañada de nachos, grissinis o tostas. Para comenzar con un plato refrescante recomendamos tsasiki o un hummus de remolacha acompañado de triángulos de pan de pita o bastones de zanahoria y puerro.
  • Tabla de quesos: En realidad este es un básico, pero es tan versátil, que si nos permitimos explorar diferentes variedades de quesos podemos sorprender a nuestros invitados (¡incluso a nosotros mismos!) en cada cena. Recuerda a la hora de preparar tu tabla tener en cuenta estos consejos.
  • Ensaladilla: La ensaladilla es un clásico de nuestra cocina, pero la propuesta es transformarla. Podemos añadir centollo o jamón serrano, o sustituir la patata por remolacha. Tendremos una ensaladilla inspirada en la clásica ensaladilla rusa, pero sin lugar a dudas de sabor sorprendente. Podemos servirla en volovanes o tartaletas de masa quebrada para que sea fácil comerla.
  • Embutido: Teniendo en cuenta que estos entrantes van a ser el preludio de una cena, debemos evitar excedernos, queremos abrir el apetito de los comensales, no saciarles. Proponemos elegir un único embutido de calidad de manera que mantenga protagonismo exclusivo: desde el clásico jamón a butifarra, cecina, espetec…
  • Vino: Aunque lo que prima por encima de todo es nuestro gusto personal, lo ideal es acompañar estos entrantes con un vino frío cava, un champagne, blanco ligero… el objetivo es permitir que el paladar pueda concentrarse en los platos que llegarán a continuación.

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