Abrir la despensa de un gourmet es exponerse a un mundo de aromas y sabores, a una forma diferente de entender un acto tan simple y cotidiano como es comer. Ser gourmet no significa comprar productos caros, sino buscar calidad en la comida y bebida, cocinar con mimo y comer abriendo los sentidos para disfrutar plenamente de la experiencia, algo que sin duda está al alcance de cualquiera. A continuación te presentamos una selección de productos que no deben faltar en la despensa de un gourmet, una forma perfecta de añadir un toque especial y un extra de calidad a tus platos.

 

  • Aceite de Oliva Virgen Extra: Lo ideal es consumir aceite de oliva virgen extra, que es el de mayor calidad. Contar con más de una variedad nos va a permitir elegir un aceite adecuado al plato que queremos elaborar en cada momento: el aceite de la variedad de aceituna picual es perfecto para cocinar a altas temperaturas, el de cornicabra es recomendable para pescados sabrosos como el salmón o el bacalao, el de Denominación de Origen Montes de Granada, con un sabor ligeramente amargo y mucho cuerpo, es ideal para tomar en crudo. Simplemente tenemos que conocer la materia prima para utilizarla correctamente en el cocinado y multiplicar sus cualidades.

 

  • Arroz bomba: Como protagonista en una paella o en un arroz caldoso, o como guarnición, el arroz bomba es imprescindible. La principal virtud que encontramos es su gran capacidad de absorción y el comportamiento de sus granos, que se mantienen sueltos, soportan bien la sobrecocción y se hacen más sabrosos a medida que se separan del fuego y se van enfriando.

 

  • Pasta: El universo de las pastas es infinito: frescas, al huevo, rellenas… Seleccionaremos una pasta especial y de calidad que por ejemplo nos ayude a potenciar el sabor de la salsa: Penne rigate, que absorbe el sabor en sus surcos, o Casarecce, que recoge las salsa en su interior acanalado. Podemos también jugar con el sabor de la pasta si recurrimos a unos Spaguetti al nero di sepia o una pasta rellena. Tratándose de pastas los límites están en la creatividad del cocinero.

 

  • Jamón Ibérico: Un clásico de nuestra gastronomía que no puede faltar. En función de nuestros hábitos o de cuántos seamos en casa, quizá merezca la pena contar con sobres de jamón envasado al vacío que mantendrán su calidad intacta y podremos abrir para degustar al momento. Recuerda que el jamón debe conservarse entre los cero y los siete grados como máximo y que antes de consumirlo es importante abrir el sobre y dejarlo reposar unos 10-15 minutos para que los aromas y sabores se vayan desprendiendo poco a poco y podamos consumirlo en su punto.

 

  • Queso: El queso es un producto tan versátil que resulta complicado decantarse por uno, pero en este caso lo tenemos claro, miramos hacia nuestra geografía para escoger el queso Manchego Curado Denominación de Origen, uno de los mejores del mundo, elaborado con leche de ovejas de raza manchega y de sabor y aroma inconfundibles.

 

  • Chocolate: En tableta, bombones, recubriendo frutos secos o frutas confitadas… El indiscutible rey del dulce no puede faltar en una despensa gourmet, simplemente tenemos que buscar ese toque que estimule nuestros sentidos. A través del chocolate podemos explorar la esencia del cacao, si elegimos los más puros con hasta un 85% de cacao, o disfrutar del contrate de sabores dulces y salados, como ocurre con el chocolate con leche con almendras caramelizadas con un toque de sal.

 

  • Café: El café nos ofrece un viaje alrededor del mundo desde la sencillez de una taza. Los de Etiopía son aromáticos y dulces, los de Kenia intensos, cítricos y afrutados, los de Colombia con aroma frutal y notas a chocolate, los de Brasil intensos y dulces. Difícil escoger… el único consejo es abrirse a este abanico de posibilidades desde el momento en que su aroma sale de la cafetera unido al vapor de agua, y aprender a disfrutarlos: cada café tiene su momento.

 

  • Sal: Un gourmet no tiene sal en su despensa, sino sales, en plural, que usará en función del plato que este elaborando: la sal gruesa estará presente en los guisos, la sal de Maldon en las carnes, la sal Rosa del Himalaya para realzar la belleza de los platos y sales aromáticas, como la sal marina con aroma natural de trufa y aceitunas negras, para jugar con los sabores. Un producto básico que nos permite dar una vuelta de tuerca a nuestras elaboraciones.

 

  • Especias: Las especias son las responsables de transformar un plato sencillo en un festival de sabores: canela, guindilla cayena, curry, nuez moscada, comino, pimienta, pimentón… usadas en muy pequeñas dosis son capaces de despertar nuestro paladar. Es cierto que saber utilizarlas correctamente requiere experiencia, pero para llegar a ella sólo es necesario tener una mente abierta y ganas de experimentar.

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