Entre las nuevas tendencias de crianza surge el BLW (Baby Led Weaning), o alimentación autorregulada por el bebé. Como muchas de las nuevas tendencias, no es más que una vuelta al pasado, al momento en que no había batidoras y los bebés pasaban de la lactancia a la alimentación sólida. El BLW, avalado por la Asociación Española de Pediatría, plantea introducir alimentos sólidos que permitan al bebé tomar contacto con la comida exponiéndole a sus aromas, texturas, colores y sabores.

Ventajas

Una de las principales ventajas de BLW es que el bebé no genera rechazo hacia determinadas texturas y sabores y después sus menús podrán ser similares a los de los adultos. Las papillas ofrecen sabores que después es poco probable que encuentren cuando comiencen a comer sólido y una forma de comer que después dificulta el paso a la alimentación sólida (lo que va a requerir un nuevo aprendizaje). El BLW es la fórmula perfecta para que los niños estén abiertos a una alimentación variada en sabores, texturas y cocinados.

 

Desventajas

La principal desventaja de este método es el miedo al atragantamiento y asfixia. Si bien es una preocupación lógica, no parece que exista un riesgo real según estudios que demuestran que las cifras de atragantamiento son equiparables a las que se dan en niños que sólo comen papillas y purés. Por otro lado es un método más sucio (un niño experimentando con la comida inevitablemente mancha) y requiere atención constante por parte de los padres.

 

Cuándo abordar el BLW

Esta forma de alimentación suele abordarse entre los 6 y los 12 meses, que es cuando los bebés desarrollan una gran curiosidad y capacidad de aprendizaje (que después se va reduciendo) y su estómago ya es capaz de digerir todo tipo de alimentos. El bebé expuesto al BLW debe:

  • Mostrar interés por la comida.
  • Tener una buena coordinación ojo-mano-pie, de manera que pueda manipular los alimentos sin frustrarse.
  • Haber perdido el reflejo de extrusión (reflejo biológico que hace que expulsen automáticamente cualquier cosa que entra en su boca).
  • Ser capaz de mantenerse sentado con la espalda recta sin apoyo.

El BLW es la fórmula perfecta para que los niños estén abiertos a una alimentación variada.

 

Cómo hacerlo

El BLW plantea ofrecer al bebé alimentos que pueda sujetar y llevarse a la boca sin riesgo de que se atragante.
Los alimentos por tanto se presentarán cortados en trozos grandes (que puedan sujetar con la mano y no puedan introducir por completo en la boca). Lo ideal es que al presionar con los dedos podamos aplastar el alimento, porque esa presión es la que va a ejercer el bebé con sus encías (por ejemplo alimentos como la zanahoria o la manzana debemos cocinarlos para que estén blandos).
La propuesta es introducir un alimento nuevo cada tres días o incluso un alimento cada día, tratando de hacerlo antes de las 18:00, para poder vigilar posibles reacciones alérgicas.

 

Abordar esta fórmula de alimentación es una decisión muy personal que dependerá además de nuestras posibilidades reales de invertir el tiempo que requiere. En cualquier caso tendremos en cuenta que es un método que, ante todo, tiene como objetivo facilitar que el niño establezca una relación sana y abierta con la comida.

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