Una buena forma de sorprender a tus invitados si organizas una comida en casa es llevarles a un viaje gastronómico sin moverse de tu mesa. En este caso te proponemos Italia. Un recorrido por su forma de entender la gastronomía mediterránea que conquistará a los paladares más exigentes, cosa que un gourmet o gourmand aprecia mucho.

Antipasto

En papel del antipasto es abrir el apetito. Pasto significa comida, por tanto los antipasti serán los entrantes o aperitivos, habitualmente fríos, previos a la comida principal.

  • El embutido italiano está muy presente en el antipasto. La mortadela trufada y el salami cortados en lonchas muy finas son imprescindibles.
  • La gastronomía italiana no se puede entender sin sus quesos. Una tabla de quesos italianos nos llevará de norte a sur de la península itálica: gorgonzola dulce y picante, pecorino, castel magno, cacciocavallo…, la oferta es tan amplia como fascinante, y lo único seguro es que elijas lo que elijas, no te vas a equivocar.
  • Los encurtidos favorecen la flora intestinal y ayudan a la digestión, por lo que es buena idea incluirlos en el antipasto: los más típicos son las aceitunas, y puedes incluir alcaparras. Son un acompañamiento perfecto para el embutido y el queso, ya que ayudan a limpiar el paladar.
  • Las verduras en conserva maceradas en aceite o vinagre son un clásico del antipasto: tomates secos en aceite, alcachofas, cebollas agridulces…
  • Para un toque refrescante lo ideal es una ensalada caprese: rodajas de mozzarella y tomate y pesto por encima, de lo más sencilla y sabrosa.
  • Acompaña el antipasto con panes especiales (grisssinis, focaccia…) y aceite de oliva virgen.

Plato principal

Te proponemos un plato siciliano de pasta tan sencillo como rico: spaghetti con aglio, olio e peperoncino (o espaguetis con ajo, aceite y guindilla). Parece mentira que una receta tan sencilla pueda sorprender tanto con su sabor. No en vano, la gastronomía siciliana es de las más destacadas de Italia.

Para preparar esta pasta para cuatro personas en primer lugar vas a escaldar cuatro dientes de ajo hasta tres veces para suavizar su sabor. Después los triturarás con 100 ml de aceite y 250 ml de agua hasta tener una crema emulsionada. Mientras cueces la pasta vas a calentar esta emulsión en una sartén, añadiendo perejil picado, 1, o 2 guindillas cayenas y sal, y puedes añadir agua de cocción si ves que queda muy espesa. Finalmente añadirás la pasta escurrida… ¡y listo para servir!

Postre

Un postre de lo más sencillo y delicioso es la crema de mascarpone con frutos rojos. Para preparar la crema para cuatro personas necesitarás dos huevos, debes separar las claras de las yemas para montar las claras a punto de nieve y batir las yemas con 80 gramos de azúcar hasta que tengan un color amarillo pálido. Después las mezclarás con las claras y por último añadirás 500 gramos de mascarpone. Puedes servirlo en vasos o copas de cristal, poniendo en el fondo mermelada de frambuesa y decorarlo con frutos rojos.

Como ves, es muy fácil hacer una comida especial sin complicarnos demasiado en la cocina. Recuerda que es importante poner cuidado a la hora de emplatar: una vajilla bonita, una buena disposición de los aperitivos, decorar los platos con hojas de rúcula o albahaca fresca…, el objetivo es hacerlos atractivos visualmente, porque la gastronomía conquista a través de los cinco sentidos.

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