El arroz es un alimento que forma parte de nuestra dieta desde hace más de 7000 años y tiene sus orígenes en las regiones que actualmente ocupan China y Tailandia. Desde allí se extendió al resto del mundo, convirtiéndose en pieza clave de la dieta de multitud de culturas y dando lugar a infinidad de propuestas gastronómicas de lo más variadas, desde las más sencillas con el arroz simplemente hervido como guarnición, a otras más complejas como la paella, cuyo cocinado se contempla en algunas regiones de nuestro país prácticamente como un ritual.

A día de hoy existen en el mundo más de 80.000 variedades de arroz, aunque de todas ellas sólo se comercializa un 10%. Es frecuente que en cualquier supermercado podamos encontrar diversos tipos pero quizá tendemos a consumir el habitual arroz de grano redondo porque sencillamente es el que conocemos mejor. A continuación analizamos los principales tipos de arroz que podemos encontrar y cómo debemos cocinarlos:

 

El arroz según la forma del grano

Atendiendo a la forma del grano podemos encontrar tres tipos de arroz:

  • Grano redondo: Sus granos son redondeados de unos 3mm de longitud. Al someterlo a cocción, debido a la cantidad de almidón que libera, ofrece una textura melosa que tiende a apelmazarse. Este tipo de arroz es el que se utiliza para preparar sushi, risottos o postres como el arroz con leche.
  • Grano medio: Con una longitud de unos 6mm este arroz de grano ovalado se ablanda tras la cocción y absorbe aromas pero no se pega y queda suelto, lo que lo hace adecuado para paellas y guisos de arroz caldoso.
  • Grano largo: De forma alargada y unos 8mm de longitud este arroz se caracteriza por mantener su forma, no apelmazarse ni pegarse tras la cocción, por todo ello es muy adecuado para ensaladas y guarniciones.

 

El arroz según su color

Al margen de la forma del grano, su color será el rasgo que determine sus propiedades y cocción:

  • Arroz blanco: Este tipo de arroz nos permite consumir exclusivamente el germen del arroz, liberado de la cáscara y el salvado, pero al eliminar estos elementos se pierden también algunas propiedades, por lo que sus principales aportaciones son almidón y proteínas vegetales. El tiempo de cocción que requiere es el más reducido de todos, de unos 20 minutos.
  • Arroz integral: Es un arroz poco tratado ya que conserva el germen del arroz y la capa de salvado que lo recubre (sólo se retira la cáscara exterior). Es rico en fibra y vitaminas del tipo B, pero es más duro y necesita periodos de cocción prolongados, en torno a 45 minutos.
  • Arroz dorado o vaporizado: Se trata de un arroz que recibe un tratamiento complejo que le permite conservar el 80% de sus propiedades: se remoja, se vaporiza, se seca y por último se retira la cáscara. Requiere un tiempo de cocción de aproximadamente 30 minutos.

Cada plato y cada cocinado demandarán un tipo de arroz por lo que este puede ser un buen momento para incorporar a nuestra despensa nuevas variedades que nos ayudarán a variar nuestros menús y enriquecer nuestra dieta.

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