Cuando nos planteamos abordar una dieta vegetariana uno de los mayores obstáculos que enfrentamos es cambiar nuestra forma de cocinar. Ser vegetariano no implica comer exclusivamente ensaladas y cremas, sino que abre ante nosotros un sinfín de posibilidades.

 

Tipos de vegetarianos

No existe una única forma de ser vegetariano, si bien es un planteamiento que afecta a nuestra alimentación, en muchos casos es una filosofía de vida que parte del objetivo de no agredir a ningún animal. Las principales tendencias que encontramos en el vegetarianismo son:

  • Ovolacteovegetarianismo: Este tipo de vegetariano consume tanto huevos como lácteos.
  • Lactovegetarianismo: Su dieta, además de alimentos de origen vegetal incluye lácteos (leche, yogur, queso…).
  • Ovovegetarianismo: Contempla el consumo de huevos en la dieta.
  • Veganismo: Parte del principio de no utilizar a los animales ni como alimento, ni como productores –leche, huevos, miel-, y tampoco utilizar sus pieles en ropa o calzado… Los veganos descartan por tanto cualquier alimento de origen animal.

Antes de adoptar cualquier fórmula de vegetarianismo debemos conocer bien nuestras necesidades desde el punto de vista alimenticio para poder hacer una adecuada adaptación sin que nuestra salud se resienta. Contar con el apoyo de un especialista que nos asesore en ese periodo inicial puede ser muy útil y beneficioso.

¿Qué perdemos cuando dejamos de comer carne?

Buena parte de los nutrientes esenciales que nos aportan los alimentos de origen animal pueden encontrarse fácilmente en la dieta vegetariana a excepción de la vitamina B12, que no está presente en vegetales, frutas, cereales o semillas. Ante cualquier opción de vegetarianismo que adoptemos debemos reforzar nuestra dieta con complementos alimenticios de vitamina B12, especialmente si optamos por el veganismo.

 

Creatividad y nuevos ingredientes

La cocina vegetariana no plantea comer ensaladas y verduras hervidas, sino que nos ofrece un sinfín de posibilidades. La única premisa es conocer las materias primas y abrir nuestra mente a nuevas formas de cocinar.
Tenemos a nuestra disposición verduras y frutas, pero también legumbres, cereales, frutos secos, semillas y productos específicamente creados para sustituir a la carne, como el tofu y el seitán.

Cocinar los platos de siempre, vegetarianos

No es necesario renunciar a nuestras recetas habituales, solo darles una vuelta. Hay montones de platos que podemos hacer excluyendo carne como las croquetas (en caso de ser veganos sustituiríamos la leche de la bechamel por una leche vegetal), la paella, ensaladillas, sopas… Pero además es posible hacer albóndigas o hamburguesas sustituyendo la carne picada por quínoa, o guisos y estofados recurriendo a tofu y seitán como sustitutos de la carne.

 

Compromiso con nuestra salud

A la hora de abordar una dieta vegetariana la clave del éxito está en entender los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. La idea no es tan simple como eliminar productos de origen animal y sustituirlos por los de origen vegetal. No podemos perder de vista que los grupos de alimentos esenciales para nuestro organismo son los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas, por lo que debemos conocer bien los alimentos de origen vegetal que nos proporcionan cada uno de estos nutrientes y combinarlos correctamente. Es básico dedicar tiempo a informarnos, buscar recetas y experimentar, esto nos permitirá establecer un menú equilibrado al mismo tiempo que disfrutamos de la gastronomía vegetariana.

Tu opinión nos importa

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos marcados con * son obligatorios.